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Cachetes de bebé y rigidez cadavérica: la increíble "botoxcara" de Vladimir Putin

El Presidente de Rusia luce cada vez menos avejentado y las arruga que tenía años atrás desaparecieron misteriosamente. 

El rostro de Vladimir Putin ha experimentado algunos cambios en los últimos años, o al menos así lo expresan las fotografías. En las últimas apariciones públicas del presidente de Rusia, pudo apreciarse que su imagen luce cada vez más joven y estilizada. Así, crecieron versiones de supuestas cirugías estéticas para evitar el paso del tiempo y esconder un poquito las arrugas.

El rostro de Putin, a los 62 años. 

En imágenes anteriores, pueden verse arrugas en la frente del hombre de 62 que ahora parecen haber desaparecido por arte de magia. Su piel por estos días se ve lisa, tensa, bronceada y más relajada que nunca. Sin embargo, la rigidez de sus facciones impacta. El rostro ha perdido toda gestualidad. Las malas lenguas dicen que, de tan inflados que están sus cachetes, ahora parece una especie de "Quico" ruso. 

El presidente de Rusia, en 1991. 

Una foto en blanco y negro tomada en 1991 cuando tenía 37 años lo muestra con aspecto demacrado, y bolsas negras debajo de sus ojos que son claramente visibles. Ahora, sospechosamente, no las tiene.

Otra imagen de Putin en su juventud.  

Otra imagen de 1985 con su esposa Lyudmila y su hija Katya vuelve a demostrar que su rostro sufrió intervenciones. Además, en esa época ya se le estaba cayendo el pelo. 

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