Secciones
Manipuladora y siniestra: viaje a la mente de Ana Julia, la mujer que ahorcó a su hijastro en España
Mundo

Manipuladora y siniestra: viaje a la mente de Ana Julia, la mujer que ahorcó a su hijastro en España

Se trata de una joven de nacionalidad dominicana. Cayó después de que la Policía descubriera el cuerpo del nene de ocho años en su auto.

El caso que horroriza a España. Gabriel Cruz Ramírez desapareció el 27 de febrero cuando se dirigía a la casa de su abuela. El nene de ocho años permaneció desaparecido hasta el domingo pasado, cuando la Policía encontró su cuerpo en el auto que manejaba su madrastra, la dominicana de 43 años Ana Julia Quezada.


Ana Julia Quezada, principal sospechosa y única detenida por el asesinato de Gabriel.

Durante los doce días de búsqueda, la asesina se mostró en todo momento junto a su pareja y padre del nene, Ángel Cruz. Lloraba frente a las cámaras, pedía por la aparición de Gabriel y se mostraba compungida. Pero algunas actitudes extrañas llamaron la atención de los investigadores y, sin saberlo, se convirtió en la principal sospechosa.

Gabriel tenía ocho años. La autopsia confirmó que murió por asfixia.

La relación entre Ana Julia y Gabriel era mala. La dominicana había comenzado a salir hace un año y medio con el padre del nene, luego de que Ángel se separara de su primera mujer, Gabriela Cruz. En una oportunidad, cuando la mujer viajó a su país natal, el nene le pidió a su padre que no permitiera que regresara.

El momento de la detención: tenía el cuerpo del nene en su auto

 

Pese al mal vínculo que mantenía con su hijo y hasta su madre, Ángel continuó con la relación e invitó a Ana Julia a vivir en su casa, ubicada en la localidad Puebla de Vícar. Pocos sabían que había tenido dos hijas: Judith, de 25 años, y Ridelca, quien murió en 1995 al “caerse” de un séptimo piso. El prontuario fue una de las primeras alertas de los investigadores.

Ana Julia acompañando a su pareja, el papá de Gabriel, durante la búsqueda.

Sus desmedidas reacciones y contradicciones en sus declaraciones judiciales (de mucho valor dado que fue junto a la abuela del nene la última que vio con vida a Gabriel) también llamaron la atención de Gabriela. “Pasaba de llorar en público a la frialdad absoluta en privado”, explican desde el entorno familiar.

El desconsuelo de los papás de Gabriel durante el velatorio.

La búsqueda se convirtió en un tema de interés en España y Ana Julia copaba cada vez más espacio en los medios. Mientras tanto, Gabriela ya había sido advertida por los investigadores: la mujer era la principal sospechosa por la desaparición de su hijo, pero ella tenía que tratarla como si no lo fuera para no afectar la investigación.

El Rey se acercó para dar sus condolencias.

“Temía que fuera así, pero no podía decir nada porque era parte de la investigación. Tenía la esperanza de ablandarla y de que se viniera abajo. De que en algún momento lo soltara. Por eso, apelábamos a su consciencia en nuestras comparecencias”, reconoció la madre de Gabriel, luego de que las autoridades encontraran el cuerpo sin vida de su hijo.

La mamá de Gabriel: "Por favor, no hablen más de esa mujer"

 

Pese al vínculo, la mujer sostiene que Ana Julia actuó sola y desligo a su ex marido. “Está destrozado. Es una persona maravillosa, que nadie dude de él. Yo voy a estar a su lado porque tenemos que superar esto los dos juntos. Está destrozado, pero es muy difícil hacer la digestión de la pérdida de un hijo sabiendo que lo ha matado la persona a la que quieres”, sumó.

El caso conmociona a España: una multitud despidió al pequeño.

Ana Julia cayó el domingo cuando regresó a la casa de campo familiar en la que había enterrado al pequeño. Según confirmó la autopsia, lo asfixió el mismo día de su desaparición. Sin embargo, los constantes rastrillajes en la zona la preocupaban; así que decidió regresar al lugar, poner el cuerpo en el baúl y volver a la casa que compartía con Ángel.

El último adiós.

Pero no pudo culminar con su siniestro plan: la Guardia Civil ya estaba detrás de sus movimientos y la interceptó. "¡No he sido yo! Yo he cogido el coche esta mañana", se excusó. Pero no pudo sostenerlo delante de su pareja, de quien se despidió: “Perdóname”.

Ana Julia se mostraba desconsolada delante de las cámaras durante la búsqueda, pero fría en público.

Los restos del pequeños fueron velados en Palacio Provincial de la Diputación de su ciudad natal. Sus padres se mostraron juntos y su mamá dio un esperanzador mensaje: "Gracias a todos, de todo corazón. Ayer me llegó por Internet un cuento muy bonito, no sé quién lo ha escrito, donde decía que verdad nosotros no hemos perdido, sino que mi hijo había ganado porque había desaparecido a la bruja mala del cuento. Por la cantidad de familias que ha juntado y de cosas buenas que ha sacado de todos nosotros. La bruja ya no existe".

Temas

  • Horror

Comentarios